miércoles, diciembre 27, 2006

Leonardo Acosta: el músico y el escritor que lleva dentro




En una entrevista más reciente que la de Mayra A. Martínez para Revolución y Cultura (y es estupenda), Leonardo Acosta se retrataba a sí mismo:
En Cuba para existir tienes que ganar una Olimpiada, un premio Nobel o, por lo menos, Cervantes, un Grammy o algo por el estilo. Y yo rechazo por instinto el protagonismo, el “figurao”, el autobombo, la familiaridad con los “famosos” o los poderosos. Claro que, sin quererlo, he conocido a muchos famosos en todas las esferas y de muchos países, lo que tampoco me ha convertido en un cronista de mi época. El retrato se queda en negativo. Y mi personaje preferido sería el hombre invisible.
Al menos, ahora a sus setentitrés años, acaba de recibir -- en mi opinión muy merecidamente-- el Premio Nacional de Literatura por una significativa obra ensayística que abarca temas literarios e históricos de Cuba y América Latina, José Martí y Alejo Carpentier como estudios musicológicos sobre el jazz y la música cubana como Del tambor al sintetizador o Raíces del jazz latino, entre otros muchos. Saxofonista, director de grupos de jazz e incluso uno de rock en su juventud, Leonardo se formó en el hogar de José Manuel y Esperanza y conoció la bohemia original de los años veinte, las historias y vivencias del Grupo Minorista que José Manuel integró y que de alguna manera lo preparan -- con el propio Carpentier como informante-- para sus empeños mayores. Un premio que ha estado hasta ahora dedicado a literatos a secas, se otorga a un creador al que le sienta bien el título de Carpentier, pues Leonardo lleva un músico dentro aunque haya trabajado con igual interés el periodismo especializado en política internacional como las facetas propias del musicólogo formal o de academia en el que nunca se reconoció.
Conocí a Leonardo en su faceta de músico por dentro, llegaba a la redacción con la puntualidad de un lord inglés y entregaba cuartillas impecables que podían volar al linotipo. Alguna vez estaría de mal genio, sobre todo, si algo interrumpía la comunión del momento, pero cuando empezábamos a conversar era el escritor y el músico con sus anécdotas, sus recuerdos, su bohemia y sobre todo inspiración y experiencia para regalar. Por fortuna muchos de los trabajos de Leonardo Acosta están hace rato en Antes en papel, entre ellos uno que me gusta mucho, "Elige tú que canto yo", en el que cuenta su breve pero intensa experiencia con la orquesta de Benny Moré.
La cita pertenece a "Descargando con Leonardo Acosta", de Rafael Bassi Labarrera.

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