viernes, enero 12, 2007

Adiós a Amaury Carbón


Profesor, promotor de la cultura clásica, traductor y erudito, una de las personas más bellas, sensibles y humildes que he conocido, con una manera de hablar muy dulce y que no dejó nunca su acento campesino, la noticia de su muerte me deja muy triste. Sé que el año pasado el Obispado de Pinar del Río y las Ediciones Vitral publicaron el libro del Padre Félix Varela Metafísica Tomo II, presentado en una velada cultural en la Catedral de Pinar del Río. Amaury encontró y tradujo del latín la obra de Varela, desaparecida durante varias décadas. La obra del insigne intelectual y religioso cubano, presentada en ocasión del aniversario 153 de la muerte de Varela, en edición bilingüe y facsimilar, se considera una joya editorial e histórica.

Nos honramos, -- escribió Carbón-- una vez más, en dar a conocer la localización y traducción al español de una obra filosófica en latín del eminente profesor y sacerdote Félix Varela y Morales (La Habana, 1788- San Agustín, Florida, 1853), la cual era solo mencionada desde hace más de medio siglo. Se trata del tomo II de sus Institutiones Philosophiae ecclecticae... (Instituciones de filosofía ecléctica para uso de la juventud estudiosa), dedicado a la Metafísica, y que, al igual que el tomo I, viera la luz sin la indicación del autor, en 1812, en la imprenta habanera de Antonio Gil. Se le conocía únicamente por la descripción que había hecho Antonio Bachiller y Morales en su Catálogo de libros y folletos publicados en Cuba desde la introducción de la imprenta hasta 1840, publicado en sus Apuntes...(1859-61): “El segundo tomo [la metafísica] tiene 47 páginas de doctrina y el resto con 39 proposiciones entre las que se trata de las relaciones del alma con el cuerpo, en que cree perdido el tiempo que se emplea en refutar los sistemas, principalmente el del mediador plástico de Cuddwort”(1).
Con esta obra, a la que añadió al año siguiente un tomo III, inició Varela en el Seminario de San Carlos y San Ambrosio la reforma filosófica en cuanto a contenidos y métodos, incluido el uso en sus clases del español - y no del latín - con el carácter de lengua de cultura y ciencia del que carecía.
El tomo II de la Metafísica, que consta de 129 páginas de 25 renglones, se halla en la Colección de libros raros y valiosos de la Biblioteca Central Rubén Martínez Villena de la Universidad de La Habana, encuadernado a continuación del tomo I. Aunque bien catalogado, quizás por ello, y por haber sido publicado sin el nombre del autor, u otras circunstancias, pasó inadvertido, incluso para el profesor Roberto Agramonte, vicerrector de la Universidad; quien en 1952 se refería a ese tomo II de Metafísica como “por desgracia no localizado”(2). Agramonte era entonces, además, director de la Colección de Autores Cubanos que ese mismo año publicaba el tomo I de las Instituciones... y ocho años antes había dado a conocer la obra de otro fundador, José Agustín Caballero, a la que siguieron nuevos aportes divulgativos; de donde la importancia de su juicio para otros investigadores.

Estos dos párrafos los he tomado de la Revista Vitral.
También la fotografía. Amaury está en el medio y escucha las palabras del editor en silencio como se ha ido. El texto completo de su prólogo.

1 comentario:

Duanel Díaz Infante dijo...

yo fui alumno suyo en la Facultad de Artes y Letras, y lo recuerdo siempre entusiasta y de buen humor. realmente disfrutaba enseñando latín, recuerdo cómo cantaba a veces en el aula sus versiones latinas de "Tres lindas cubanas" ("Tre, tre, pulcrae cubanae...) y de una canción de Los Van Van.