lunes, marzo 26, 2007

Listen, Yankee

Hoy una polémica tiene lugar en internet a propósito de un artículo de Ricardo Alarcón de Quesada, publicado en el sitio web de la liberal The Nation. Se titula "Esperando a Mills" y recuerda la vida del notable sociólogo estadounidense C. Wright Mills "quien a pesar de la fatiga de la Oficina Federal de Investigación se quedó muy dedicado a la Revolución Cubana." Como se observa, el «dedicado» debe ser una torpe traducción de la redacción, en inglés dice "remained engaged in the Cuban Revolution". El artículo que para mi sorpresa está también en español (¡bravo!) evoca la obra de Mills y la frustración de Alarcón que «espera» como Beckett por nuevos Mills que escriban sobre sus experiencias cubanas.
A la Isla había venido Mills en el verano de 1960. Quería estudiar a la Revolución cubana y para ello, antes de emprender el viaje leyó cuanto pudo sobre el tema, anotó sus interrogantes y dudas, se preparó intensamente. Aquí conversó largas horas, y en varias ocasiones, con Fidel y con el Che, habló con cuanto cubano encontró, ávido por comprender la realidad de este país y su naciente Revolución.
De regreso a New York trabajó febrilmente, día y noche, durante seis semanas. Listen Yankee: the Revolution in Cuba (Escucha Yankee: la Revolución en Cuba) apareció en noviembre. Sin grandes pretensiones académicas, escrito como si lo fuera por un imaginario y anónimo revolucionario cubano, con lenguaje sencillo y directo que buscaba llegar al norteamericano común era un ejemplo de literatura urgente extraordinariamente valioso. Sus sucesivas ediciones lo convirtieron rápidamente en un fenómeno editorial de masas.
Sin embargo, la publicación de la nostálgica nota de Alarcón ha encontrado eco muy diferente en las páginas de la propia revista. "Desde La Habana con hipocresía" es la respuesta del editor de Washington David Corn.

Mills was hounded for challenging the conventional wisdom of his day. But Alarcon's concern for the plight of this one author is comical--in a dark fashion--for he heads a government that does not allow its citizens to challenge openly the conventional wisdom of the Castro regime. There is no free press in Alarcon's country, no freedom of expression. There is no "passionate love of truth" among the rulers of Cuba. Alarcon is crying for Mills, while his government does even worse to Cuban writers than the FBI did to Mills.
Alarcón llora por Mills -- escribe Corn-- mientras su gobierno está haciendo cosas peores a los escritores cubanos que lo que el FBI hizo a Mills" (versión libre de RIB). Y muchas más opiniones incisivas y nada nostálgicas se encuentran en la página del escritor y periodista Marc Cooper.

Ayer les hablaba con alegría del archivo de Connie, hoy ya sabemos que ni siquiera son inocentes nuestros archivos.

1 comentario:

tania dijo...

Rosa Ileana, a través de Penúltimos Días me he enterado de Listen Yankee, Alarcón, Mills y Corn. Y también de tu blog y de ti, no sabía que estabas fuera.
En La Habana no coincidimos tanto, pero recuerdo que en los años 80 Zenaida Brenes (hermana del autor de Santa Camila de La Habana Vieja)entonces divulgadora del Ministerio de Cultura, me llevaba muchas noticias para la redacción cultural de la Revista de la Mañana y siempre me hablaba muy bien de ti y tu trabajo.
Recomendaciones aparte, te tenía y te tengo como una gran profesional.
Estoy en Suiza desde 2003, la semana pasada Magia, la de los blogs Todo el mundo habla y Cuba, paraíso perdido? por iniciativa propia me abrió un blog (http://taniaquintero.blogspot.com)en estos momentos desactualizado porque ella ha aprovechado que tiene pocos meses de embarazo para mudarse a un apartamento mayor. En él aparece mi correo electrónico, por si alguna vez quieres escribirme. Desde Lucerna, te mando un abrazo.