miércoles, abril 04, 2007

Crónicas y un aviso personal


Siempre he estado muy indecisa sobre si incorporar publicidad, me parece que la actitud ante la lectura de los blogs no es la de comprar y segunda, interrumpe la comunicación. Que conste que no tengo nada en contra de los que lo hacen porque no queda más remedio, se escribe para llegar a los lectores. Sin embargo, algo tengo que hacer por mis propios libros, no los que están agotados y de pronto aparecen en los libreros de viejo, incluso con dedicatorias (confieso que estoy tentada de comprar yo misma el Potosí 11 que venden en amazon sólo por darme el gusto de conocer el itinerario de un libro desde que lo regalas a que alguien lo lee o lo abandona porque no le gusta o lo considera malísimo o no tiene más espacio y tiene que hacerle un hueco a los otros) que a todos nos ha pasado. Resulta que a mí me pasa lo mismo con En tercera persona: Crónicas teatrales cubanas (1969-2002). Gestos, 2004. Tengo todavía muchos más ejemplares de los que puedo guardar. Así que he copiado una nota que salió sin firma en Conjunto pero escribió Alberto García Sánchez a quien no conozco y de paso se la agradezco mucho:
Fruto de la compilación de trabajos críticos escritos a lo largo de treinta y tres años, este libro de Rosa Ileana Boudet llega al lector bajo el signo casi de un documento indispensable en la historia del teatro cubano contemporáneo. Es el testimonio de quien acompañó una práctica tan rica como diversa, de quien la vivió, a veces desde la postura de la espectadora, otras muchas como inquieta periodista, editora y promotora.
Las páginas de Rosa Ileana se acercan a los más significativos ejemplos de los cambios experimentados por la escena nacional durante tres décadas de constante renovación. Nada parece haber escapado a la mirada de la autora: los textos aquí reunidos reseñan la actividad transgresora de los setentas, toman parte y alzan la voz en viejas polémicas acerca de la naturaleza de un teatro que entonces renunciaba a las salas y proponía un vínculo más directo con el público. De lo acontecido en la década siguiente se nutren varias cuartillas, especialmente "Teatro cubano en los ochenta", un recorrido por la escena y la dramaturgia de esos años, sus deudas, sus formas, sus frustraciones, la memoria de momentos como Morir del texto, o Manteca regresa y es puente que lleva a los duros noventas, cuando se empezaba a hablar de Teatro Obstáculo y de la creación desde la diáspora.
Algunos que parecieran escritos al calor de la representación, otros de inclinación más reflexiva, a todos los trabajos reunidos en este tomo los define un denominador común: Rosa Ileana escribe desde la más profunda sensibilidad, abandonado toda señal de dictadura del crítico, toda intención normativa o nominativa; más que eso En tercera persona... se dibuja como evidencia de la interacción entre la autora y su entorno.
Así que sin más, sin querer publicidad, el libro está en Amazon. Para la mayoría es arqueología (Albio Paz, Alberto Pedro y Abrahan Rodríguez ya no están entre nosotros) muchos teatros desaparecieron y otros se transformaron como tiene que ocurrir, pero me parece que puede ser útil a todos esos que estudian la literatura y el teatro, y como, empecinada que soy, otro libro se cocina en mi escritorio,el que está cocido y terminado tiene que seguir su vida propia para hacerle un lugar al que vendrá.


4 comentarios:

machetico dijo...

Hinco herencia no mas para saludarte desde hace mas de veinte anos, Rosa. Fui efimero disenador de Tablas y tanto disfrute hacerlo, a pesar del malogre por mi inconstancia irresponsable, que pongo ese periodo siempre en mi resume inutil. Mismo pais pero otra costa, cerca del pastelito de guayaba. Insistire (como la cancion) a Nestor para que reciproque enlace con Cubista. Se te querra forever.

Duanel Díaz Infante dijo...

Rosa Ileana, ayer puse un link a tu blog, creía que lo había puesto desde hace semanas pero no lo había hecho, ayer me di cuenta y lo puse. espero que, ya que tienes tantos ejemplares de tu libro de crónicas, me hagas llegar uno cuando yo pase a Estados Unidos en septiembre, je, je. Sigo siendo fiel lector de tu blog. Saludos.

Duanel Díaz Infante dijo...

Rosa Ileana, ayer puse link a tu blog en el mío. pensaba que lo había puesto hace semanas pero ayeer es que me di cuenta que no. espero que, cuando yo psae a Estados UNidos en septiembre, me envíes un ejemplar de tu libro de crónicas teatrales. Sigo leyendo tui blog. Saludos.

Rosa Ileana Boudet dijo...

Duanel, encantada.Gracias por el link. Yo también te leo y te cito (ver El regreso de los siervos) y ¿quién será Machetico, efímero diseñador de Tablas? Lo de Tablas fue un rosario de incursiones, logradas o fallidas....Félix Beltrán debe ser una mención aparte, él fue parte de la concepción y creó el primer logotipo y creo que eso no se ha mencionado mucho- mi agradecimiento Beltrán si andas por alguna parte, Lázaro Henríquez, Enrique Martínez, después llegó Silvera, pero ya casi que me fui yo, o no querían quedarse o no podían o los medios eran muy precarios, hasta el 86 se hizo en Zulueta, en el taller de Ferrer. Voy a mirar en Cubista, cuyo diseño me gusta mucho a ver quién es Machetico.....