sábado, abril 14, 2007

Recuerdo de Arrom


He buscado en los periódicos y en internet el obituario de José Juan Arrom quien murió en New Haven a los noventisiete años y cuya pérdida destacaron La jiribilla y el Granma. No he encontrado ni una línea en las publicaciones de Estados Unidos. Nunca lo conocí personalmente aunque viajó muchas veces a la isla, pero sus libros me han sido tan útiles que quiero recordarlo en Lanzar la flecha.... Aunque sólo fuese por su Historia de la literatura dramática cubana (New Haven, Yale University Press, 1944), los cubanos debíamos hacer un minuto de silencio o de recordación para este académico de prolífica obra. Antes de su Historia sólo existe el libro de Antonio González Curquejo (1923) y "El teatro cubano", de Adolfo Salazar, apuntes, ojeadas, Arrom es el primero que nos descubre teatralmente y escribe una obra que todavía hoy se sostiene y ha sido la base de las investigaciones posteriores. Así empieza:
El estudio de la literatura dramática ha sido poco cultivado. Esa falta de interés se debe en parte a la preponderante atracción que han ejercido sobre críticos e historiadores los numerosos y brillantes poetas líricos que son galardón artístico de la bella isla. En parte se debe a las desfavorables condiciones en que tiene que trabajar el investigador de la producción dramática. Muchas obras teatrales hacían la efímera aparición de unas pocas representaciones para luego desvanecerse con el eco de la voz que momentáneamente las animara; otras se publicaban para que la polilla y el tiempo la carcomieran en el oscuro anaquel de algún amigo. De las inéditas han quedado sólo numerosos títulos; de las impresas, unas se han perdido, otras se han dispersado por el extranjero, las más han permanecido olvidadas en tres o cuatro bibliotecas habaneras.
Arrom las frecuentó y a través de él tenemos el primer inventario de muchas obras, no sólo las publicadas sino las que seguramente conoció por los manuscritos o libretos y luego se perdieron. Quizás en su bibliografía haya otros libros de mayor importancia, sin embargo, quiero evocarlo con éste, paciente, riguroso, ameno, que además contiene una bibliografía de obras dramáticas, todavía hoy de indispensable consulta. Al final comenta esperanzado: el teatro cubano conserva vitalidad para "la lenta conquista de más amplios horizontes."
Hace dos años apareció De donde crecen las palmas, de José Juan Arrom ; selección de estudios cubanos [seleccionado] por Judith A. Weiss ; recuerdos de un niño de Mayarí que viajó a la región de las nieves [recopilado] por Silvia Marina Arrom. La Habana, Cuba : Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana Juan Marinello, 2005. El libro no lo he leído, pero en este «casi» obituario y para recordarlo, están los pinares de Mayarí tomados de un sitio holguinero.

3 comentarios:

Raúl de Cárdenas dijo...

Usted tiene la razon. Por ningun lado uno puede encontrar el mas breve obituario sobre la muerte de Arrom.

Entre mis libros mas preciados esta una bella edicion de EL PRINCIPE JARDINERO Y FINGIDO CLORIDANO de Santiago de Pita con un ESTUDIO PRELIMINAR, APENDICE Y NOTAS de Jose Juan Arrom, publicado por Editorial Letras Cubanas, La Habana, 1989 (la edicion original es de 1951 segun Pedro de la Hoz).

Sin embargo, perdone como siempre esta impertinencia mia, la objetividad de su interesante articulo, escrito y basado exclusivamente en los valores intelectuales y literarios de este sol de nuestras letras, no existe en lo que se publico en Cuba.

Alla se le elogia, se le admira, se le evoca porque Arrom (estaba en su derecho y esa fue su decision, y cada una hace de su vida lo que le da la gana) nunca rompio con la dictadura cubana. Y asi permanecio hasta el final de sus dias. Si no hubiese sido asi, el obituario se hubiese escrito de otra forma. A lo mejor ni se hubiese escrito un obituario.

Solamente 3 nombres, Guillermo Cabrera Infante, Reinaldo Arenas y Celia Cruz, nos recuerdan que en Cuba no se admiran los valores del intelecto del ser humano, sino su postura politica ya sea a favor o en contra del gobierno. Dudo mucho que Gabriel Garcia Marquez hubiese recibido tantos honores en La Habana si no hubiese sido amigo de Fidel. Es buen escritor? Genial. Y como ser humano? Para que calentarme la cabeza en un domingo tan bonito.

Raul De Cardenas

Anonymous dijo...

Lo que se de tainos lo aprendi leyendo a Arrom. Un grande se ha ido con Maquetaurie Guayaba, deidad de los nampios, a Coaybay.
machetico

Odlanyer dijo...

Jose Juan Arrom fue realmente una figura muy importante, con obras de gran valor para la literatura, la arqueologia, etc...
Ahora si hay varios obituarios en Internet sobre el, tanto en Cuba como en EEUU, en Cuba en la pagina de La Jiribilla, donde ademas hay una entrevista que le hacen en 2001. En EEUU esta el obituario en la web de la Universidad de Yale, donde impartio clases por muchos años.
Pero, alguien a encontrado alguna foto de J. Arrom?
Si la encuentran por favor haganmela llegar... lo agradeceria.
E-mail: oh_delara@yahoo.es
Saludos