jueves, agosto 30, 2007

Mala leche: la historia de un clip

Política cultural y "Mala leche" :
guión y puesta en escena: ¿Adónde vamos?

Juan Carlos Redoba

2007 pasará a la historia cultural y social cubana como el año en que la gente decidió dejar de callar. No bien terminada “la guerra de los correos”, transcurrieron apenas unas semanas para que se encendiera otro debate abierto que tiene como soporte la vía electrónica. Dejar de callar no ha sido sinónimo de una postura anárquica, del mero aleteo propio del náufrago desesperado, o de la catarsis adolescente que al confesar, duerme. No. En estos meses se han discutido cuestiones determinantes para la agenda que informará el futuro de este país.
Como parte del debate actual, o tal vez de forma tangencial a él, escuchamos las palabras de Elíades Acosta, encaminadas a conseguir una sociedad más participativa, más descentralizada, más “vocal”, en el sentido de que la gente se pronuncie y se escuche, sin represión y sin reservas.
Vemos que el diseño de la política cultural de la Revolución sigue siendo coherente, bastante irrefutable. El problema está en que una cosa es la chiva y otra, los veinte pesos. O, como gustaba recordar Gutiérrez Alea: El guión del socialismo es perfecto, suena precioso; el problema está en la puesta en escena.
No son pocos los ejemplos que demuestran cómo, en el diario bregar de la cultura, las instituciones niegan la lucidez y la apertura con que se sigue expresando esa política. Y ello es triste, porque varios creadores llegan a pensar entonces que política cultural es intercambiable con parole, parole, parole, y no con la resolución concreta de los problemas concretos.

Un ejemplo: la Televisión Cubana acaba de vetar la transmisión del video "Mala leche", que para el tema musical homónimo realizara el compositor y cantante Nassiry Lugo. La razón fundamental parece ser que la Televisión no quiere contravenir la decisión que tomó alguien, evidentemente de forma presurosa e irracional, en la dirección de la Radio. Entonces, el ICRT no quiere devenir una suma de contradicciones: si “alguien” de la radio (una instancia o entidad imprecisa y vaga como el vapor) dio como no transmisible el tema de Nassiry, ¿cómo la Televisión va a pasar el video? Esto, en el escenario de un programa tan prestigioso como Lucas, que acaba de cumplir toda una década de valorización del género, y que ha supuesto una atendible alternativa lingüística incluso para la propia Televisión. Se han escuchado los criterios del director y el crítico del programa, ambos intelectuales con la Distinción por la Cultura Nacional, gracias a muchos años de tenacidad en la defensa y el beneficio de nuestra cultura, pero al final de poco han importado. La consternación del artista tampoco ha servido de mucho.

Quizás no sea yo, realizador con escasas horas de vuelo, apenas tres videos realizados, el más indicado para compartir con ustedes estas ideas. Pero lo cierto es que pasan semanas y semanas, y por mi proximidad al espacio, he sabido que se aplaza hasta el infinito una respuesta razonable al problema. Sé que la gente del programa ha preferido discutir el asunto al interior de la institución, pero, como desde afuera me percato de que al interior de la institución significa callen para siempre, quisiera compartir con ustedes estas reflexiones.

"Mala leche" se inserta en el CD Alma sin bolsillo, el que, por consenso de la crítica, viene a ser el disco de madurez de la agrupación Moneda dura. Este disco incluye temas tan excepcionales como "Y no hago nada", donde el personaje vocal de la canción, el propio Nassiry, yo mismo, o posiblemente quien en este minuto lee, se confiesa impotente frente al mercadeo de la carne. Y no hago nada resulta el testimonio hermoso, vibrante (“mi amor es ciego, pero tu estómago no”), de la impotencia que sentimos de pronto todos aquellos cubanos que crecimos con atención a un grupo de valores, también para nosotros sagrados, y hoy comprobamos que el amor puede valer cinco dólares, o quince, o treinta, o cincuenta. Ella al final se va a marchar, y “mi amor no puede pagarte un avión; mis manos no pueden alcanzar tu ilusión…Y no hago nada”. [...]

El texto completo así como algunos e-mails que ha compartido con La flecha (sin editar) en mi cajita. Como se comprende, se trata de textos largos, que ocupan casi toda la superficie, o debo decir portada de La flecha... Por otra parte, la inmediatez de You Tube hace que muchos hayan podido apreciar el clip ¿censurado?. Me refiero a que no coincide exactamente con la descripción.



Le agradezco a Redoba su gentileza de intentar comunicarse con los lectores de La flecha. Pueden escribirle a a esta dirección.

El video aquí.
"La censura y los mandos intermedios" en La patria falsa.



4 comentarios:

15Cuba dijo...

Aquí tienes lo que pienso de todo este asunto. Creo que se le enviaré a Redoba.

Rosa Ileana Boudet dijo...

Si alguien quiere que algunos de sus comentarios se integren al dossier general, por favor enviarlo a lanzarlaflecha@hotmail.com. con una nota. De otra manera, no puedo saberlo, ya que no tengo tiempo -ni energía- para preguntar a cada uno de los autores, ya que sólo con autorización, La flecha... publica textos ajenos.

15Cuba dijo...

Rosa Ileana, "La censura y los mandos intermedios" ya es de dominio público. Si te interesa lo puedes adosar...

Leonardo Gamboa dijo...

Bueno, pero lo que no acabo de entender es el porqué de la censura. ¿Cual dicen "ellos" que es el problema?