miércoles, septiembre 12, 2007

A los lectores de la flecha


Hace una semana que no escribo, les debo una explicación porque siempre llegan lectores de todas partes. Qué alegría y qué sorpresa. No he dejado de visitar la bloguería que, como siempre, tiene cosas estupendas, pero aparte de muchas preocupaciones familiares -- la mitad de mi corazón vive en La Habana- estoy terminando un libro que, tal vez alguna vez conté, no es fácil de ubicar en ninguna parte y tengo dudas sobre si sería bueno dar a conocer en pdf. No tengo una idea precisa de cuántos se disponen a «bajar» un documento largo y tal vez no muy interesante para la mayoría. Me ha gustado Lulu: la idea que un libro de ensayo coexista con uno de jardinería, fotos, novelas y memorias familiares no deja de ser seductora, pero Juan José Millán en su explícito recuento de sus dificultades, me hace ¿ desistir ? He visitado Inernet Archives -- donde encontré a Hergesheimer-- pero..... ¿alguien tiene alguna idea?
Y lo peor. Desde el día 5 de julio, cuando mi nieta se enfermó, mandé a renovar mi pasaporte después de siete años, en regla y con su «habilitación». El pasaporte voló a Washington y no he sabido más. Sé que los meses de verano suelen ser vacaciones para los consulados, pero la sola idea de no poder viajar si lo quisiera a La Habana, paraliza la pluma y el blog. Sé que ése es un sentimiento y un estado de ánimo que pueden comprender la mayoría de los visitantes de La flecha....
Como me digo alánimo, los dejo con una ilustración del libro de Ramón de la Sagra, para darme entusiasmo. Se lo dedico a mi hija y ella sabe por qué. Me gustan muchísimo los dibujos de los libros botánicos.

Clematis havanensis.

Está en Histoire physique, politique et naturelle de l'ile de Cuba par M. Ramon de la Sagra. Atlas, botanique, plantes vasculaires. (published 1845)


Humanities and Social Sciences Library de New York Public Library.
Digital Image ID:
226995

5 comentarios:

machetico dijo...

Mis mejores deseos para tu salud y la de tu familia. No desmayes y sigue. Abrazos, Cesar.

15Cuba dijo...

Aquí estamos. Ánimo con el proyecto.

Anonymous dijo...

Imágínate los cientos de miles de cubanos que durante décadas no pudieron (y todavía no pueden) ir Cuba mientras sus padres, sus hijos, sus nietos, estaban enfermos o muriéndose, mientras tú estabas dándole vivas a la Revolución, condenando a los gusanos, subida en tu teatro de marfil, sirviéndole a la dictadura dentro y fuera de Cuba, sin conciencia ni interés en lo que estuviera pasándole a los demás. ¿Te imaginas ahora como se sentían? ¿Sabes ahora lo que es ese dolor? ¿O todavía sigues sin comprender y crees que sólo tú y los que son como tú tienen derecho a penar por los suyos?

J. Ferrer dijo...

Un abrazo apretado, estimada. Y mucha salud para todos los tuyos

Mariana dijo...

Al "Anónimo" descalificálo. Intenciones viles se descartan. Haces una labor maravillosa en cuanto a la historia del teatro cubano. La que es necesaria. Esto es como un puzzle y todos tienen un pedazo. Yo pensé que había visto Peer Gynt cuatro veces en la Sinagoga, la parte de atrás-
Siempre un abrazo solidario,
Mariana Lendoiro.