viernes, octubre 12, 2007

Lectora impaciente


La búsqueda de «ilustraciones» para el tercer capítulo del libro (en Scribd y en Teatro cubano: relecturas) me ha conducido a varios sitios muy interesantes de internet que quiero compartir. Tal vez los conozcan. Sin embargo, no me inhibo porque el otro día un amigo muy culto nos confesó que no sabía que la biblioteca pública de Los Angeles tenía un servicio por el cual sitúa los libros solicitados en la filial escogida por el usuario y un autor dramático no conseguía el listado de obras de otro escritor, a disposición en los catálogos de New York Public Library. Si algo bueno me ha deparado este libro cuya principal dificultad es el acceso a las fuentes, es merodear por los catálogos -- del Hollis de Harvard al de la Biblioteca del Congreso-- pensando que no podré leer todas las obras, pero al menos sé que existen y que alguna vez alguien podrá consultarlas.
En busca de fotografías o grabados donde Alfonso Hernández Catá y Alberto Insúa se vean jóvenes y entusiastas, llegué a la hemeroteca digital de la Biblioteca Nacional de España con muchos títulos digitalizados, entre ellos, la bellísima Nuevo Mundo de los años en que nuestros autores estrenaban en Madrid. En la Fundación Juan March la búsqueda ha sido todavía más fructífera, pero desde Estados Unidos las críticas y los periódicos se localizan pero sólo se puede acceder desde la sala madrileña.
Hablando de una biblioteca global, empezaría por World Cat.
Hice la prueba e introduje Iván de la Nuez y éstos fueron los resultados.
Hace una semana que leo aunque no escriba en el blog.

2 comentarios:

Iván dijo...

Nunca había navegado por WorldCat, así que te agradezco que me pusieras al día. Hice lo mismo con tu nombre y ahí estás: con 25 entradas. En ambos casos, la verdad es que he refrescado cosas que no recordaba. Eso sí, no tengo nada que ver con las dos informaciones de cardiología que me atribuyen... (mejor que no me den ideas).
Gracias otra vez, la página es muy buena. Ahora paremos de repartirnos flores, no sea que nos suba el azúcar.

Rosa Ileana Boudet dijo...

Ese es el problema que tiene, a veces nos atribuyen otros libros pero la verdad que no está mal.