viernes, octubre 05, 2007

Sautié Mederos: un testimonio personal


Hace rato que La flecha... quiere publicar más del pensamiento de los cubanos que en la isla se expresan en los debates o al menos, sobre algunas de las figuras que reaparecen gracias a las diversas publicaciones de internet. Uno de los recorridos a mi juicio más interesantes es el de Félix Sautié Mederos - que ha sido dirigente, director de periódicos y editoriales, licenciado en Ciencias Sociales y teólogo - y que en los últimos años, ha publicado, me cuenta, los siguientes libros. " Sin tiempo para morir, novela testimonio con dos ediciones agotadas; Evangelio y Revolución, mi tesis de Licenciatura en Teología; Cuba: problemas y retos, dedicado principalmente al problema de la diáspora; Palabras de esperanzas, el título lo dice todo; Futuro del socialismo y el cristianismo en Cuba, en colectivo de autores. Todos publicados por la Editorial Nueva Utopía, de Madrid."
"Ahora trabajo en una serie "Etica política cristiana y revolucionaria" que publico por capítulos cada domingo en el Semanario Unicornio del periódico Por esto, en Mérida, Yucatán y que posteriormente convertiré en libro.
Su libro Mi testimonio muy personal está en prensa, con quinientas páginas. La flecha.... recibió más de ochenta crónicas de Sautié, muchas de las cuales aparecen en este enlace. Escogió una del 2006, que no es quizás la más representativa entre las decenas de trabajos dedicados a la ética, la teología, el futuro de Cuba o la cultura del debate, pero sin dudas, es una de las más sentimentales.
Mis nietos en la diáspora

Por Félix Sautié Mederos

Queridos lectores, me nació un nuevo nieto en Sevilla. Un varón que es mi séptimo nieto y el segundo nieto que nace fuera de Cuba, precisamente en Andalucía en donde vive mi hija Elenita que es cubana y española. Ya tengo dos nietos andaluces en los que corre sangre española y cubana en una síntesis de familias y de etnias que mucho tiene que ver con toda la historia de Cuba que se ha desenvuelto en un constante ir y venir entre dos orillas del Atlántico, distantes en la geografía pero cercanas en lo humano, lo familiar y lo espiritual. Mi nieto andaluz y su hermanita mayor no vivirán cerca de mí y no podré verlos regularmente; la distancia es grande y las barreras son muchas. Tampoco podré ver a otro nieto que tengo en los Estados Unidos y quizás algunos de los que me quedan en Cuba también se marchen. Son alegrías y tristezas que se funden en mi interior en estos momentos. No puedo sentir la felicidad completa de otros padres y abuelos que tienen a su familia cercana. Es el presente de la Cuba de hoy, que muchos intentan negarlo y/o justificarlo achacando las culpas a las presiones externas, a los bloqueos y nunca mirando la viga que tenemos dentro de los ojos de nuestro sistema. Mientras tanto, los cubanos vamos sufriendo día a día múltiples penurias, tristezas, separaciones y problemas que pienso que con un poco de mayor flexibilidad y con menos presiones y condicionamientos sobre las personas, podrían haberse mitigado muchas de las causas internas de constante emigración, que no sólo deberían justificarse con el bloqueo y las leyes norteamericanas propiciatorias del éxodo cubano, porque hay cubanos regados por todo el mundo. Muchos están en España. Esto tendrían que comprenderlo mejor aquí adentro para buscar alternativas de verdadera reconciliación y de reunificación familiar, porque entre tanto el tiempo avanza, nos hacemos más viejos cada día y nuestros hijos siguen soñando con irse. ¿Por qué?, no acepto más respuestas esquemáticas, manidas ni estereotipadas. Habría que ser más honestos en reconocer los problemas internos. Hablar menos y hacer más. Mi nieto Martín ya ha nacido y quiero con todo el sentimiento del alma un mundo mejor para él, para su hermana Julietica andaluza también. De igual forma lo quiero para mi nieto Carlitos que se cría ya en los Estados Unidos desde muy pequeñito y que será norteamericano. También para los nietos que aún tengo en Cuba y a los que están por venir, quizás alguno por Bruselas y otros en La Habana. Qué diáspora familiar tan grande para un solo abuelo. Esta es mi realidad que les cuento y estoy seguro que en España me van a entender, pues allá aún están abiertas las grandes heridas de las muchas emigraciones del pasado siglo. En consecuencia, pienso que los que hablan y hablan echando las culpas únicamente hacia causas externas de la emigración que se nos va, deberían ser un poco más respetuosos con el sufrimiento de quienes la vivimos en carne propia y sabemos que es un problema con profundas raíces internas, que hay que reconocer para edificar un país más acogedor para sus ciudadanos, con menos consignas hacia el exterior y con soluciones más eficaces hacia adentro. Esta reflexión se las escribo con la alegría que me produce el nacimiento de Martín mi nieto andaluz y con el dolor de no tenerlo siempre cercano en la geografía para poder disfrutarlo. Albricias por los nietos de afuera y por los nietos de adentro. Su abuelo tratará de ser digno de ustedes y clamar siempre como la voz del desierto.


Algunas de sus Crónicas cubanas pueden leer en este enlace.

2 comentarios:

15Cuba dijo...

Mederos me ha recordado a mi propio abuelo; aunque para ser honestos, a los dos tendría un buen par de cosas para echarles en cara.

Gracias Ileana; estoy devorando algunas crónicas que no le conocía, y quizás establezca contrapunteo desde La Patria.

Muchos saludos

Cecilio dijo...

Resultaria interesante saber que le reprocharia a su abuelo y a mederos "Caminante".