martes, noviembre 06, 2007

Nuestro hombre en La Habana: actores y «créditos»

Todas las agencias tienen la noticia.

Reporta Patricia Tubella desde Londres.
"Aclamado dramaturgo, actor, director, compositor... y espía. El autor inglés Noel Coward (1899- 1973) obtuvo en vida el reconocimiento de sus contemporáneos, pero la faceta de la que él mismo estaba más orgulloso no ha salido a la luz hasta 34 años después de su muerte. El autor de Vidas privadas (1930), Esta noche a las ocho y media (1935) o Breve encuentro, que adaptó para el cine en uno de los clásicos de la filmografía británica, fue reclutado por los servicios de inteligencia de su país en 1938. Coward hizo de la causa antinazi su bandera secreta, espió a sus colegas y criticó a aquellos actores que se volcaron en su carrera de Hollywood en lugar de hacer frente común contra la Alemania de Hitler."

Anoche me puse a «espiar» otra vez la película que al menos lo hace famoso en La Habana. Con su paraguas y su traje negro inconfundibles, Coward y no Alec Guinness, es Nuestro hombre en La Habana, el que ha recordado Ponte, que recorre Lamparilla o Egido asediado por los músicos ¿Hermanos Deniz?, el trío que lo persigue con una repetida "¿Dónde vas Domitila? " Aunque Coward es el reclutador de los servicios británicos, su imagen es la que permanece y no la del imaginativo vendedor de aspiradoras con delirio de escritor de ciencia-ficción que es «nuestro hombre». La Habana, gran telón de fondo, aportó aparte de la recurrente música, los exteriores y algunos interiores --como el Sloppy's Joe, el Country Club y el cabaret Tropicana-, magníficos actores, que todavía hoy, no aparecen en los créditos.

Internet Movie Data ya ha incluido a René de la Cruz - se enfrenta a la policía y grita asesinos, algo más que una «aparición». Y Enrique Almirante, la imagen primera, sobre la que se superponen los créditos. Después se acerca a la ventana y mira a una modelo desconocida para mí. Es una escena silente. Es una escena sensual.



Enrique Arredondo, ya una popularísima figura, es un transeúnte que aborda a Coward y se ofrece para limpiarle los zapatos. Como el trío, también asedia al extraño. ¿Pretty girl? ¿Dirty movies? Y sigue su camino con cara de frustración. Casi no hay tiempo para mirarlo. Qué desperdicio. Edwin Fernández es un policía en la escena de los lavabos en el Country Club. ¿Cuántos otros aparecen hasta hoy desacreditados?

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