miércoles, noviembre 28, 2007

¡Viva Scribd!


Me ha gustado mucho la experiencia con Scribd, un sitio en el que se comparten textos y documentos. Creado en San Francisco a partir del modelo de YouTube con los videos, según los que se dedican a la revisión de estos medios, está creando en poco tiempo una insólita biblioteca y una comunidad que busca y se interesa por los documentos.
Desde el 15 de septiembre nueve de mis capítulos de Teatro cubano: relecturas han sido «bajados» por muchísima gente. Si tengo en cuenta que mi último libro está debajo de la cama -- y según su editor se «vendió mal»--, me interesa muchísimo conocer y explorar qué pasa con éste entre tantos otros: libros técnicos y manuales, programas de enseñanza, libros ilustrados, de ciencia ficción, catálogos, informes oficiales, y libros útiles sobre programas de computación, matemática y geometría. Una novedad es que Scribd ofrece una conversión a diferentes formatos y un código por el cual colocas con mucha facilidad el texto en una página web o un blog así como una versión en audio.
Los contratiempos y los riesgos son muchos, pero el placer y la curiosidad lo son más, sobre todo, cuando se trata de investigaciones que nunca terminan.... o ensayos, como mis artesanales versiones ilustradas. Ese es el motivo por el cual, aunque es un orgullo publicar en el Celcit o en Primer Acto, en la colección de Gestos o en Tablas-Alarcos o algún otro sitio teatral donde sus lectores saben lo que buscan, me ha interesado abrirme paso en esta babélica y pantagruélica biblioteca pública. Desde luego que hasta ahora ningún crítico comenta un texto aparecido en Scribd ni te invitan con ellos a una feria del libro. Tampoco sabes bien quiénes son tus lectores. Y se corre el riesgo que con copy y paste un texto de uno acabe en el artículo de otro. Gajes del oficio. Mientras tanto, y quizás para siempre ¡viva Scribd!

Lectora, de Henry Fantin-Latour (1861).

Otras recomendaciones. Me hubiese encantado traducir este texto de Charles Mac Nulty, del staff de Los Angeles Times. "What are playwrights waiting for?" Una reflexión sobre la esencia de la huelga de los escritores de Hollywood y los utileros de Broadway en relación con la dramaturgia norteamericana.

A Pavlovsky le gusta Kasparov.

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