domingo, enero 27, 2008

El tiempo, Ruyci: Reynel Aguilera
























César Reynel Aguilera es un habitual de Penúltimos días, uno de los blogs más leídos y comentados. Y como hace poco tuvieron la gentileza de «colgar» allí dos capítulos de su novela R.U.Y, Alexandria Library, Miami: 2007, le he hecho varias preguntas a punto de finalizar su lectura. Reynel Aguilera, médico especialista en bioquímica clínica, abandonó la biología molecular para dedicarse a la literatura. Y según la solapa del volumen, es hijo de Thais, padre de Thalía y David, está enamorado de Jeniffer y reside en Canadá.

La flecha: ¿Cómo se siente alguien que abandona una profesión segura y un medio de vida por algo tan incierto como la literatura?

Fatal.
A veces -para justificarme- me invento esa pregunta al revés. ¿Cómo puede alguien dedicarse a escribir sin haber estudiado una profesión no literaria?
Es una justificación que va más allá. Tengo un montón de amigos científicos que escriben muy bien, gente que leen mis textos y los juzgan con un gran nivel de conocimientos sobre lo que la literatura fue, es, y será. Si logro con mis libros que alguno de ellos se dedique a escribir, me sentiré satisfecho.

¿Cómo lo vives?

Mal en lo económico, bien en lo espiritual… cuando tengo tiempo para escribir.

¿Crees que R.U.Y. es una novela de iniciación? El personaje se inicia en las experiencias de su vida adulta-- compañerismo, amor, sexo-- al mismo tiempo que al estudiar una carrera "prestigiosa" (selectiva se diría en términos cubanos) en lugar de dedicarle cuerpo y alma, frecuenta sobre todo, la periferia y la marginalidad en el centro mismo de Miramar (y Buenavista). El resultado es, para decirlo con pocas palabras, delirante, porque rompe con los esquemas preconcebidos del lector y juega con ellos. ¿Estoy desencaminada?

Estudiar medicina, en mis años, y en los de RUY, no fue, para nada, un proceso selectivo. Castro I abrió la talanquera y “malanga” entró a estudiar medicina.
Sí, RUY está plagado de ritos de iniciación. Creo que es algo que se espera de un libro que empieza en la niñez y termina en la vida adulta. La primera que me lo señaló fue Mireia Pol, en un comentario que tuvo la gentileza de escribirme hace un par de años. Otros lectores, sin embargo, tienen interpretaciones distintas, como son la búsqueda de quimeras inalcanzables, la maldad como una forma de ser libre, el sexo “como escape de la grisura que implica la construcción del “hombre nuevo”, etc.
RUY es un libro delirante, es verdad, y ese delirio parte de una historia que ocurre en el interregno de muchas fronteras. El personaje principal vive entre la tierra y el mar, entre la bravura y la cobardía, entre la marginalidad y la educación, entre Buenavista y Miramar, entre La Habana y Montreal, y entre la muerte y la vida. Es por eso que la carátula del libro es la mitad de un diagrama de Venn de seis intersecciones.

¿Qué puedes decir al lector que se anima a atravesar las 437 páginas de la edición de Alexandria Library?

Muchas gracias, y se disfruta más la segunda vez (sonriendo).
No, en serio, que me perdone ese lector, le perdí el sentido de la crítica a la novela y, con eso, la capacidad de acortarla. El editor de Alexandria (Félix de la Uz) me propuso un grupo de modificaciones y, para cada una de ellas yo le di una lista de “pros” y “contras”, al final le dije que tenía luz verde para hacer las que estimara conveniente; pero él decidió hacer sólo las imprescindibles. A lo mejor fue un error haberle dado esa sensación de apego a lo que escribí.
Algo que tengo que señalar es que, en mi estadística personal, son más los que celebran la extensión del libro que los que la critican pero, a fin de cuentas, deben ser los que se arriesgan a distribuirlo, y a comprarlo, quienes deben tener la última palabra, al menos en las primeras ediciones.

Lo que más me gusta de la novela hasta ahora es la historia de Hurtado y los Rolex. Como siempre los vi como símbolo de status, en la pulsera de dirigentes y militares, ¿hay alguna clave en el reloj que justifique que tengas que aclarar que es una "marca registrada"?

Los Rolex son uno de los objetos emblemáticos del siglo XX. Es el reloj que mejor representa la esclavitud del tiempo que sufre el hombre moderno. La compañía lo sabe y es bien celosa con la marca, con su historia, y con las informaciones que pueden impedir o permitir las falsificaciones. Hasta ahora no han publicado, que yo sepa, una historia autorizada. La única que existe es "No autorizada", y está recogida en el excelente libro de James M. Dowling y Jeffrey P. Hess, carísimo, pero muy bueno.

El juego, a todo lo largo de la novela, con la cronología, es un intento de escapar de esa esclavitud del tiempo que todos sufrimos, y que los Rolex representan tan bien. RUY vivió atrapado por un artilugio hecho para contar las horas, sin embargo, cuando llega el momento de recordar su vida intenta saltarse el antes, el ahora, y el después.

Que conste que soy de las que celebra la extensión de la novela y no ha tratado de saltarse ninguna página.

La fotografía es de Alma Robert González.

1 comentario:

machetico dijo...

Un abrazo para César de su tocayo Machetico. Saludos extensivos a Rosaileana, con cariño.