sábado, marzo 15, 2008

Panes desmayados


Por la mañana, muy temprano, cuenta mi corresponsal, Noel camina el vecindario pregonando sus panes blandos y sus panes duros. Se levanta a las cuatro de la mañana, recoge su manjar en una panadería de la calle Juan Delgado y recorre el barrio con su indispensable cargamento. Noel terminó el grado doce, pero no alcanzó «carrera» y alguien le dio esta oportunidad. ¿El precio de los panes? Un cuc equivale a cinco panes, es decir, un pan 0.20 centavos de cuc. Antes de las diez de la mañana, terminó su jornada laboral, alrededor de sesenta pesos diarios.

El pantalón se lo regaló su abuela, que vive en los Estados Unidos.

Noel estudia repostería y le gustaría, algún día, a lo mejor, tener su propio negocio.

Según mi corresponsal, en el argot de hoy, a los panes blandos de Noel, los llaman "desmayados". Le doy las gracias a Noel por la gentileza de aparecer en mi blog.

2 comentarios:

machetico dijo...

Ah, la ceiba de San Mariano (Marcelino Champagnat, su nombre "oficial" en otra época -fifties?-) y Figueroa, donde se subió un taxi Chevy en los tempranos ochenta. Solía contemplarla desde una cierta altura etílica, desde el balcón de Ramón Casas. Un saludo, Rosa.

monica dijo...

i understana spanish but i m not able to write ,anyway i m happy to realize that cuban people dont leave their sense of poetry of life also outside their coutry,there is something that i cant explain with words in your article ,a sort of inner sense of life,that i find only in some cuban friend of mine probably the love for the little things of life that so often i see that we european have lost,that are the life itself