viernes, abril 04, 2008

Sin título

Agradezco sus palabras a Eusebio Leal. No sé si ha sido el único que abordó el tema de la cultura cubana en la emigración-destierro-diáspora- pero él lo resumió mejor con «fuera». Estar fuera quiere decir no estar dentro y en este dentro-fuera transcurre dividida la vida de centenares de cubanos. Leal se acordó de sus hijos «fuera» como tantos vivimos pendientes de los nuestros allá, dentro, intramuros, como en El baile, de Estorino, Nina agoniza en el hilo del teléfono que la comunica con sus otros, en otra parte. Es un paso, es un aliento, es una frase amorosa cuando ha habido tantas que en su lugar dicen, no se metan, esto no es para ustedes, lavemos los trapos sucios en la casa. Pero la casa es grande, fundativa ( sic, oh, Mejides) y hay suficientes trapos y somos muchos para lavarlos y secarlos porque como Esteban, el de La casa vieja, hay que creer en lo que está vivo y cambia.

De la colección Miriam e Ira D. Wallach de New York Public Library.



Central Park and Hotel Inglate... Digital ID: 67651. New York Public Library

2 comentarios:

ric dijo...

Con dos o tres postecitos más como éste, estoy seguro de que te dejan participar en el próximo congreso y hasta formar parte de una comisión. Todos sabemos cuánto te gustan los lápices y los blocs de papel que regalan. Pero tienes que hacerlo otra vez. Una no basta. Ah, y que Abel y los otros se enteren.

Mientras, te doy la oportunidad de que leas (no lo vas a hacer) la nota con VERGÜENZA (V-E-R-G-Ü-E-N-Z-A)de Néstor Díaz de Villegas sobre este asqueante carnaval de cacatúas. A ver si te ilumina el cielo y entiendes (algo):

Lo peorcito, la raspita, lo que canta y baila y recita y danza y escribe y pinta, reunido en un solo lugar, en una leonera que mete miedo. Sáquenlos a la luz, paséenlos por La Habana, sólo como experimento, sólo por probar, y ya verán. Expóngalos a la crítica, al tomatazo limpio. ¿Qué diría el que viera pasar en fila india a Kcho, Rosita, Sarah, Roberto, Alicia, Senel y Pedrito? Colmillos largos, dientes picados, artritis y osteoporosis fulminante. Reuma del ojo y arteriosclerosis del seso. Manos crispadas, pero siempre en alto, pidiendo la palabra que nunca llega, la palabra a los intelectuales. Pellejos cosidos al cráneo, culos que asoman por la golilla, papadas fofas y chochos remendados. Lo peor de nosotros, lo más rastrero, lo más grosero y lo más podrido. Un congreso de hueleculos, por fin. La UNEAC como excusado, como cloaca donde se ha quedado lo que no se fue. ¡Y con esto pretendemos emprender reformas! ¡Y con esto pretendemos levantar el bloqueo, llevar adelante las conquistas de la Revolución! Lage dice estar orgulloso, pero la gente se horrorizaría de tener delante esta canalla. ¿La conoce siquiera? ¿La ha visto junta? ¿Sabe de lo que es capaz? Se van a un teatro, y se reúnen tras bambalinas, eternos conspiradores. Tomaría una apatía y una amargura de ancianos, de desahuciados, para identificarse con ellos. No son aptos para menores. Ahí se celebra lo anti-natural, lo anti-cubano y lo anti-joven. Habría que ser un zombi para poder entrarle a Carilda, que va del brazo de Hart, o a Cheché, que trae la tapa de los sesos en una bandeja. Los fieles difuntos están más cerca de nuestros intelectuales que las putas que hacen la cola de la olla arrocera. ¿No anda por ahí Baragaño? Reinaldo Arenas lanzó un anatema contra toda esta basura. Pero Cintio y Fina son la pareja de novios de Pesadilla antes de Navidad. ¡Luisa Martínez Casado, si eres tú, habla, materialízate! ¡Estás intacta! ¿Lista para la rectificación de errores? ¿Y dónde están Sakuntala, Oliente Churre y Cherburgo? ¿Cómo? ¿Qué éste no es el prólogo de El color del verano? Lo peorcito de la media rueda. Lo que pinta, chivatea, recita, escribe y baila. ¿Existieron rastrapanzas así en el machadato? ¡Búsquenme uno! Muéstrenme un batistiano más mierda que Eusebio Leal, e ingresaré voluntariamente en la Villa Marista. ¿Gastón Baquero, Otto Meruelo? ¡Bah! Comparada a la UNEAC, Kuquine es un Vaticano. Imagínense a Olga y Tony cantando en Boniato. ¡Et tu, Moreira! Fabelo, está bien, pero tú, coño… ¿Y llegará el doctor Oscar Elías Biscet a extirparle el demonio a Nitza Agüero, a amarrarle las trompas a esta colmenita?

Anonymous dijo...

Estimada Rosa:

Mi madre vivio 20 anos sin ver a la suya. Mi abuelo murio en Miami sin nunca conocer a sus nietos.

De pronto un dia los Eusebios Leales del momento dijeron que mi abuela podia ir a Cuba, y nosotros la conocimos. Pero no por eso les estoy a agradecido a aquellos Leales, porque ellos fueron los mismos que hasta entonces habian privado a tantos cubanos de volver a su patria.

El Leal de hoy nos dice que quiere mucho a sus hijos de afuera. Supongo que Ramiro y Almeida tambien quieren a los suyos. No veo que el resto de nosotros tengamos que agradecerle nada por eso. Ellos nunca han dejado de ver a los suyos, en Cuba o "afuera".

Nada de lo que dijo Leal significa nada, viniendo de quien viene. Y si una cita me viene a la memoria es "desconfien de los griegos, sobre todo si vienen con regalos"