martes, abril 29, 2008

Verycuetos de Juan Cueto-Roig

He leído con mucho placer Verycuetos, de Juan Cueto-Roig (Editorial El Almendro, 2007), que reúne «comentarios» (cuetocomments) que su autor envió por correo entre 1999 y 2005 a una selecta lista de suscriptores. Leídos mucho tiempo después y en forma de libro, sin saber qué interés cohesionaba a sus happy few, perduran los muy-cuetos. Variados y entretenidos, contienen reseña cinematográfica y operística, sobre el ballet y sus figuras, de libros (entre ellas, algunas de libros no muy comentados como El polvo y el oro, de Julio Travieso o Un poco más de azul, de Manuel Reguera Saumell), zarzuela, espectáculos musicales, teatro dramático y relatos de viajes, traducciones y primicias. Tendríamos hasta mañana para hablar de estos vericuetos en los que cuenta a amigos, conocidos y familiares con irreverencia pero con respeto, incidencias muy variadas de la vida cultural en varias ciudades e intervenciones suyas en forma de cartas, aclaraciones de carácter político, parodias y divertimentos.
Verycuetos ha recibido excelentes críticas y reseñas, así que voy a resaltar lo que me fue más útil de su agradable lectura : las entrevistas en exclusiva a figuras que casi nunca tienen un sitio en los medios. Manolo Coego, Blanca Varela, Antonia Rey y Raquel Revuelta, a quien también dedica un homenaje póstumo. Coego habla de su etapa en la ADAD (La luna en el teléfono, con Marisabel Sáenz) y por supuesto de la televisión con Raquel, "la actriz más completa de Cuba. Con una gran disciplina de trabajo y una memoria privilegiada". Antonia Rey, primera figura de la sala Las Máscaras, en la «época de las salitas» hizo docenas de protagónicos bajo la dirección de su esposo Andrés Castro, el último de ellos El dulce pájaro de la juventud. Por más esfuerzos que hace Cueto por preguntarle del pasado o por arrancarle un recuerdo nostálgico, la Rey, le habla del presente inmediato. Varela, una de las mejores intérpretes de Cecilia Valdés, recuerda a Gonzalo Roig con quien mantuvo correspondencia desde el exilio.
La entrevista a Raquel (2000), precedida de comentarios suyos y ajenos sobre su trayectoria e intensa búsqueda en periódicos y archivos, es muy natural. Lacónica contesta que "no le preocupa ser recordada. Los que me conocen y me han querido, me recordarán como ellos saben que soy". Cuatro años después, un 24 de enero, Cueto-Roig compila un sentido y emocionado homenaje de sus suscriptores y un adiós a "la sencilla, la amable, la encantadora Raquel".
Si me apasionó este fragmento del libro – que puede abrirse por cualquier parte—y es como es lógico de difícil clasificación, hallé muchos otros comentarios que aunque escritos de forma coloquial y amistosa, hablan con rigor y naturalidad lo mismo de la apócrifa Sociedad Tutelar del Bel Canto, que de un polémico texto de Gastón Baquero, de Lilo Yarson, el actor de final trágico -- (Arco de Triunfo y Por quién doblan las campanas) o de la desaparición – también trágica-- de Olga Andreu, quien fuera bibliotecaria de la Casa de las Américas y productora de Teatro Estudio, pero sobre todo, amiga e inspiración de los artistas. En ocasiones, prima lo satírico como en "El vertedero" o "Typically American", sobre la pobreza culinaria de Estados Unidos. Y también como hombre de cultura y poeta, deben haber sido muy bien recibidas sus traducciones, en particular las de Emily Dickinson de las páginas 281 y 282.
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2 comentarios:

Anonymous dijo...

No dudo que Raquel tuviera una gran disciplina de trabajo y una memoria admirable, pero era una actriz sumamente aburrida (para el espectador), incapaz de hacer caracterizaciones, proyectaba poco en el escenario y uno no sentía jamás que se entregaba al personaje. Indudablemente hizo mucho por el teatro en Cuba, ayudó a muchos compañeros en problemas y tenía una imagen bella y elegante, pero nunca pude entender el apasionamiento por ella de tanta gente who should know better. Mucho, muchísimo más atractivas e interesantes como actrices fueron María Brenes, Antonia Rey y, en una época dorada y relativamente breve, Gina Cabrera (aunque muchos no lo crean). También Verónica Lynn y, por supuesto, Adela Escartín.

Martín

Anonymous dijo...

Raquel Revuelta, Veronica Lyn, Deysi Granados, Ana Lassaye, Consuelo Vidal,Gina Cabrera, Rosa Fornes...son muchos...muchisimos...aqui, alla, donde quiera que esten,le dieron la fuerza necesaria al teatro, la television, el cine...por esa historia es que los jovenes actuales tienen un prescedente, ellos hicieron que CUBA tuviera un lugar internacional en la historia cultural de nuestro pais. Sin mencionar, por supuesto, a la generacion de Isabel Santos, a la "Bella de la Alambra", a Luis Alberto Garcia (jr)...esos otros buenisimos actores que ahora, esten donde esten, los admiro y los respeto.