jueves, mayo 15, 2008

Trenes y Cuba Railroad


Me gustan los trenes en los que he viajado y los que me imagino. El que en mi época se llamó La flecha roja (Moscú - Leningrado) y el que hacía el trayecto por la noche de Madrid a París y llegaba al amanecer. O el tren lechero que nos llevó de La Habana a Santiago de Cuba en una hamaca. En uno servían té de un samovar, en el otro, había que tener listo un spray para aterrorizar al posible asaltante, en una cabina de tercera. De esta pasión por los trenes hay un cuento -- "La Habana noir o iré a Bejucal" , finalista en el concurso de la Fundación de los Ferrocarriles en España que nos permitió -- para no variar- viajar en un tren de cercanías dede la estación de Atocha. Para los que gustan de los trenes, encontré esta guía : horarios, hoteles, recomendaciones y unas bellísimas fotografías de la Calle Padre Pico, y del hotel Casa Grande, en Santiago de Cuba. No puedo salir de mi asombro si en 1917 había tanta puntualidad y los trenes cumplían sus horarios.

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