viernes, junio 20, 2008

Burbuja de papel


Mi corresponsal me recomendó La burbuja, de Gleyvis Coro Montanet, (Pinar del Río, 1974) que ha publicado todos sus libros (cinco) desde 1998 y obtiene con éste el premio Cirilo Villaverde 2006, de la UNEAC. Saben los que me conocen que cuasi narradora yo misma, jamás escribiré nota crítica sobre un libro de prosa. Sin embargo, más que sobre la novela desde el punto de vista estrictamente literario ( es una contradicción, no hay cómo separarlos), la leí --como a Yoani-- para saber más de las muchachas de la Y griega, y conocer cómo piensan algunos jóvenes del país que dejé y en el que Gleyvis --estomatóloga de profesión-- ha publicado sus textos. La novela dice bastante sobre las interrelaciones de un grupo humano -- equipo de filmación-- en Minas de Matahambre, Pinar del Río, decidido a hacer una película sobre Mella, y a rescatar su radiante figura que han recibido como héroe de palo y figura de yeso.
Como es lógico -- después de otra película abortada--- Ala zurda--, la falta de presupuesto y los percances internos del minúsculo micro-cosmos, convierten la soñada gran película en un modesto corto silente. Las Minas -- será para decepción de sus pobladores y del Delegado-- sólo un set para reconstruir las calles mexicanas donde Mella cae asesinado en 1929. Hay Hundays, el equipo llega en Volvos y la autora se las ingenia para que ocurran encuentros, desencuentros y agresiones entre los personajes, sin la más mínima dosis de sentimentalismo en esta "ciudad estancada". También se ha inventado un personaje muy singular, la rusa Varvara Legásova que funciona como outsider, comenta desde cerca-lejos, la realidad vivida, aferrada a su portátil computadora y a sus mensajes de Out look express. También su madre escribe -- en letras grandes-- desde ese otro lado del mundo cartas místicas y "rusas". La Legásova es lo mejor de la novela. Entre convulsiones epilépticas, recuerda Siberia y como co-guionista defiende la imagen de Mella como "modelo cubano del líder subversivo".
Ella escribe a su amiga Marina: .... "Porque esto es lo primero que debes conocer sobre los cubanos: víctimas y victimarios, delatados y delatores, pueden bailar en Cuba una misma música, seguir a un mismo equipo de pelota, acompañarse rancios y alborotosos una noche de helados y libaciones, y al otro día para el trabajo". Es algo increíble. ¿Esto los conserva? No lo sé." Y no sigo contando. Creo que tienen una idea del del texto que también se concentra en ironías sobre los jóvenes cineastas y los críticos aprendices, pero sobre todo, sobre la idea equivocada que tenemos los cubanos del socialismo como una "burbuja".

La fotografía es de Tina Modotti.

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