domingo, junio 15, 2008

Di-flexiones


Hoy me di una vuelta por Scribd donde estuvieron hasta hace poco mis capítulos hasta que un día me dio por quitarlos para nuevas y constantes revisiones. Y aunque debo aclarar Yudu contestó a mi mensaje y me explicó que Catalina no se borró porque fue indexada por google -- y no hay manera de borrarla a menos que ellos la quiten de su servidor--- me doy cuenta que Scribd es superior para cualquier publicación que se alberga en un blog, porque es una herramienta -- bastante más lenta-- pero al mismo tiempo una comunidad de documentos. En Scribd están todos los números de la revista Cacharros -- tantos, que me pierdo-- con muchísimos lectores gracias al trabajo paciente y muy dedicado de Jorge Alberto Aguiar. Entre otros, El comandante ya tiene quien le escriba, de Enrisco, con 4 740 y Memorias de la clase muerta. Dossier de poesía preparado por Carlos Alberto Aguilera con 6 513. Si tenemos en cuenta que La Habana para un infante difunto se ha «bajado» trece veces, comprenderemos de inmediato que el mundo digital tiene sus misterios. Yudu freedom es tan libre que un documento está en el aire en segundos con sólo inscribir un e-mail. No hay cuenta ni rastros y de inmediato el documento encuentra lectores atentos. Pero todo lo que ponemos en la red no es un "documento". Estupenda por la inmediatez, es un arma de doble filo puesto que no permite -- en la versión gratuita-- hacer enmiendas ni tachaduras y menos, reescribir. El documento se te va de las manos y a lo mejor pertenece a los lectores.

Y hablando de prisa, ayer al intentar mejorar el layout, se evaporaron mis links que ahora reconstruyo. Disculpen si alguno no se abre bien o si está temporalmente fuera de servicio.







1 comentario:

Ernesto dijo...

Muchas gracias por Yudu, Rosa, que no conocía. Es una herramienta maravillosa, aunque parece que la versión Pro es mucho mejor...