miércoles, noviembre 12, 2008

Adela Escartín: toda la escena

En una de mis primeras entradas"Vivir en la piel de otra", escribí sobre Adela Escartín, la actriz canaria de larga y exitosa trayectoria en Cuba. Hace unos días leo que Sergio Aguiar Castellano realizó un esbozo biográfico muy completo en un suplemento del Norte digital, con referencias a La flecha, que agradezco mucho. Y eso me animó a buscar en la biblioteca, en el intento de ofrecer una imagen completa de la actriz y directora. Encontré una revista Cuba internacional con mi entrevista "Adela Escartín: toda la escena". Cuba Internacional Año I, no. 4 (octubre de 1969) : 58-61 con muy bellas fotos de Iván Cañas. Como el formato de la revista no cabe en mi escáner, faltan algunas palabras. Falta un recuadro que dice:

En una sala de Prado fue su primer accidente. Estábamos haciendo Donde está la luz, sabía que tenía poco espacio, pero tenía que saltar y salté. A la semana tuve que actuar con muletas.


La sala de Prado 260 fue la «salita»que tuvieron Adela y su esposo, el director Carlos Piñeyro, la misma donde un tiempo antes estuvo el Atelier de Adolfo de Luis. Y Donde está la luz es la pieza de Ramón Ferreira, el cuentista y dramaturgo cubano, también autor de El hombre inmaculado, una obra maldita hasta la puesta de Teatro Avante en Miami. Adela dirigió también, Un color para este miedo, del mismo autor y viajó con una de ellas a un Festival Panamericano, en México, en 1958. De haber sabido más de su interés por el teatro cubano, la entrevista hubiese sido más rica.
Hoy sé muchísimo más de Adela que cuando la entrevisté, cuando fui su alumna. Para mi decepción, la entrevista, que casi no recordaba, contiene poquísima información. Sé por ejemplo que hace La gioconda, de D'Annunzio, dirigida por Andrés Castro, que la conoce en Nueva York, y que a pesar de sus gráciles movimientos y su bella figura, la crítica apunta que no se le oía bien. Estamos en 1949. En 1950 hace pareja con Vicente Revuelta, también dirigida por Castro en la Yerma que llegó a ser su marca de identidad y empieza esa relación tan intensa con Revuelta, de la que ya hablé. Y en 1951, hace Juana en la hoguera, de Honegger-Claudel, dirigida por Baralt en la Plaza de la Catedral, otro hito de la escena de la época.
La entrevista no es inquisitiva sino una muestra de afecto de la alumna a su maestra y sigue siendo eso. No más. Entonces no sabía las muchísimas historias, desencuentros, odios y rencores que atesoraba esta mujer que perdimos de vista cuando viajó a España en el ¿72? pero nunca del recuerdo.
Las fotografías de Adela en la escena de la nana en Yerma, de Federico García Lorca o con Vicente Revuelta pertenecen a la puesta de Andrés Castro en 1950. Estrenada en el Palacio de los Yesistas, en las calles Xifré y Maloja, en La Habana.

No hay comentarios: